Los Juegos Paralímpicos más grandes de la historia se inauguraron este sábado en Pekín, en el estadio del 'Nido del Pájaro', en una ceremonia marcada por el tono festivo y la espectacularidad.
En su silla de ruedas, el atleta chino Hou Bin, medalla de oro paralímpica, fue el encargado de encender la llama, elevándola con la fuerza de sus brazos y una cuerda, mientras los 91.000 espectadores contemplaban el gran momento.
El objetivo de las autoridades chinas era ofrecer al mundo una ceremonia tan "formidable, emotiva y memorable" como la de los Juegos Olímpicos, terminados hace dos semanas, tras mostrar al mundo un gran éxito organizativo.
Un mágico espectáculo de cometas y estrellas fugaces en el lugar dejó paso al principio a trescientos bailarines vestidos de blanco, que han contado con el apoyo y preparación de cincuenta profesores de lengua de signos.
Unos instantes más tarde llegó la danza de Li Yue, una joven bailarina de 12 años, que perdió su pierna izquierda en el terremoto de Sichuán, en el mes de mayo. Con música de Chopin, un pianista ciego tocó mientras el lugar se iba transformando en el paso de las estaciones, primero en un campo de nieve, después en flores, en hojas de loto y en un campo de trigo.
Tras unos actos marcados por la espectacularidad y el colorido, siguiendo la línea de la apertura olímpica del 8 de agosto, Guinea, con dos representantes, abrió el desfile de 150 delegaciones, que durante una hora y media recibieron el aplauso del público, bajo la mirada del presidente Hu Jintao y del dirigente iraní Mahmud Ahmadinejad.
Entre las formaciones más aplaudidas estuvieron Hong Kong y Taiwán, como se esperaba, pero también Irak, Rusia y Estados Unidos. China cerró el desfile con 332 atletas, recibiendo una gran ovación de varios minutos, desde su entrada a la pista, cuando el estadio se convirtió en un mar de banderas del país.
El mandatario chino, Hu Jintao, fue el encargado de declarar abierta de forma oficial la competición. "Declaro abiertos los Juegos Paralímpicos de Pekín-2008", dijo el presidente del país anfitrión.
Nunca hasta ahora unos Juegos Paralímpicos habían reunido "tantos países, tantos deportes y tantos atletas", comentó el presidente del Comité Internacional Paralímpico (CIP), Philip Craven. Unos 4.000 deportistas discapacitados competirán a partir del domingo y hasta el 17 de septiembre en veinte deportes, como atletismo, baloncesto en silla de ruedas, esgrima, tenis de mesa o disciplinas menos conocidas, como el 'goalball'.