"Si hubieran comenzado los dos juegos a la misma hora y en estadios diferentes, se podría haber acabado antes que llegaran las lluvias. Pero no, la televisión manda, y no quería los dos partidos al mismo tiempo", dijo una indignada periodista española.
Federer aprovechó la benevolencia de Hanna para arrancarle el boleto de las manos a Djokovic con parciales de 6-3, 5-7, 7-5, 6-2, y avanzar a su quinta final consecutiva del Abierto estadounidense.
El suizo, de 27 años, consolidó su victoria en dos horas y 45 minutos, empleando su poderoso servicio de hasta 209 km/h, que le permitió marcar 20 aces.
El helvético busca su quinto título seguido en Nueva York, hazaña que en 117 años han logrado sólo otros tres tenistas.
Federer ostentó el número uno mundial por 237 semanas seguidas hasta que Nadal lo desplazó el 18 de agosto pasado.