Anteriormente otros dos buques estadounidenses llegaron a Poti también con ayuda humanitaria, según las fuerzas armadas estadounidenses.
El ejército ruso lanzó una respuesta masiva en Georgia después de que este país atacara en la noche del 7 al 8 de agosto Osetia del sur, región separatista pro rusa, cuyo control trataba de recobrar.
Rusia reconoció seguidamente la independencia de Osetia del sur, así como la de Abjasia, la otra república separatista de Georgia, en una decisión condenada por Occidente.
Las declaraciones del presidente ruso se produjeron tras la visita del vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, el jueves, a Georgia, donde acusó a Rusia de haber "invadido" Georgia.
"La responsabilidad del mundo libre es respaldar a Georgia", afirmó Cheney, que acusó a Rusia de haber "invadido su soberanía territorial" y de "intentar cambiar por la fuerza las fronteras" de la república caucásica.
Este sábado, en una intervención en un foro económico en Cernorbbio (norte de Italia), el vicepresidente estadounidense arremetió de nuevo contra Rusia afirmando que "las fuerzas rusas franquearon una frontera internacionalmente reconocida para penetrar en un Estado soberano".
"Alimentaron y fomentaron un conflicto interno y llevaron a cabo actos de guerra sin consideración por la vida humana, matando a civiles y provocando el éxodo de decenas de miles de personas", explicó.
"Todo esto se hizo contra una nación que eligió democráticamente a su gobierno y que tomó una orientación hacia Occidente", agregó.
La agencia de noticias rusa RIA Novosti afirmó el sábado que, según "una fuente de alto rango de los servicios militares de información rusos", que no nombró, siete navíos militares de Alemania, España, Estados Unidos y Polonia se encuentran en el Mar Negro.
"La flota de navíos de la Otan se desplegó prácticamente en todos los puntos clave del Mar Negro", salvo "donde se encuentra la flota rusa", afirmó el responsable, según la agencia.