"El mundo ha cambiado. La presencia de Rice en Trípoli, las entrevistas que estamos teniendo y los contenidos de estas entrevistas son la prueba de que Libia ha cambiado, que Estados Unidos ha cambiado", dijo Chalgham en una conferencia de prensa común.
"El tiempo de la confrontación ha pasado", agregó el ministro. "Puede que haya diferentes puntos de vista, pero eso no estropea las relaciones entre los dos países", añadió el ministro.
Una de esas diferencias quedó patente en la misma rueda de prensa. Rice reconoció que durante la visita había preguntado por la suerte del opositor libio Fathi al-Jahmi, de 66 años, cuyo hermano vive exiliado en Boston.
"Libia no necesita lecciones de nadie" en materia de derechos humanos, contestó Chalgham.
Jahmi está detenido desde 2004 por haber criticado el régimen de Muammar Kadhafi y haber hecho un llamamiento público a la democracia, además de reunirse con un representante oficial extranjero.
Interrogado por la prensa, el ministro libio respondió que Jahmi había sido juzgado y condenado por la justicia. Añadió que actualmente se encuentra enfermo y está siendo tratado en una clínica privada.
"Los principios de los derechos humanos difieren entre Libia y Estados Unidos", argumentó.
Por su parte, Rice consideró que "era importante tener un diálogo, incluido en materia de derechos humanos".
"He sacado este caso y a medida que nuestra relación progrese y profundice, continuará siendo importante para nosotros hablar de estas cuestiones de una manera respetuosa y transparente", añadió.
Al término de esta visita de unas ocho horas, Rice abandonó Libia para dirigirse a Túnez, siguiente etapa de la gira que está realizando al Magreb y que continuará en Argelia y Marruecos.