El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció este miércoles que en el año 2009 no se contratará a más trabajadores extranjeros en su país de origen, dado el aumento del paro en España, que en agosto llegó a los 2.530.000 personas.
La contratación en origen, por la que se contrató a 88.180 personas en el extranjero de enero a julio de este año y a 200.000 en el año 2007, "se aproximará al punto cero" en 2009, dijo Corbacho en una rueda de prensa posterior a una reunión con los dirigentes de los sindicatos y la patronal.
"No parece razonable que un mercado como el español, en el que tenemos 2,5 millones de personas desempleadas, sigamos recurriendo a la contratación en origen", explicó el ministro, quien añadió que, si la economía española necesita 88.000 trabajadores, debe buscarlos entre los 2,5 millones de parados.
No obstante, Corbacho precisó que sí se seguirá contratando a trabajadores especializados y que se mantendrán "los convenios internacionales que tenga suscritos España en el extranjero", aunque sin precisar cuáles.
Horas antes, en una entrevista con Radio Nacional de España, el titular de Trabajo admitió la posibilidad de que los servicios públicos de empleo (el antiguo INEM) tengan próximamente déficit, como consecuencia del aumento del gasto en subsidios de desempleo por el incremento del paro.
Corbacho afirmó que, aunque se acabe el presupuesto de los servicios de empleo, que actualmente registran superávit, el Estado garantiza que todo trabajador cobre un subsidio si se queda en paro.
Un principio de protección social que no se va a cuestionar por "una o dos décimas" de déficit, afirmó Corbacho, quien reconoció que la economía vivirá unos próximos meses "duros y complejos". El martes, el Ministerio de Trabajo anunció que el paro había aumentado un 4,2% el pasado mes de agosto, llegando a los 2.530.001 personas.