Le ralentización económica de España se confirmó este miércoles con la publicación por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de las cifras definitivas de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en el segundo trimestre, que fue del 0,1% ante el 0,3% del primer trimestre.
En variación interanual, el crecimiento del PIB español fue del 1,8% en el segundo trimestre, contra el 2,7% en el trimestre precedente, según el INE.
Estas cifras confirman los datos provisionales del INE publicados el 14 de agosto.
Desde principios de 2008, España sufre una severa desaceleración después de haber sido una de las economías más dinámicas de la zona euro, registrando en 2007 una tasa de crecimiento del 3,7%.
"La menor intensidad del ritmo de crecimiento de la economía española en el segundo trimestre tiene su origen principal en la desaceleración de la demanda nacional, que reduce 1,3 puntos su aportación al crecimiento agregado (de 2,8 a 1,5 puntos)", precisó el INE.
España está afectada por una crisis en el sector inmobiliario, en un contexto de crisis financiera internacional y de subida de los precios de las materias primas y del petróleo, que ha empujado la inflación a cifras récord (5,3% en julio interanual).