Buena parte de los deportistas españoles que compitieron en los Juegos Olímpicos de Pekín llegaron este lunes al aeropuerto de Madrid, donde numerosas personas acudieron a recibirles. Los más aclamados fueron los jugadores de la selección de baloncesto, tras su brillante medalla de plata.
La estrella del equipo, el jugador de la NBA Pau Gasol, mostró su sorpresa ante el recibimiento que les esperaba en la Terminal 1 de Barajas y, rodeado de decenas de periodistas, dio las gracias a todos los aficionados y confesó necesitar unas vacaciones.
Junto a los chicos del baloncesto, también fueron vitoreados el resto de los integrantes de la expedición española. Los jugadores de hockey hierba, los de balonmano (medalla de plata en ambos casos), los piragüistas Saúl Craviotto y Carlos Pérez (oro) y las chicas de natación sincronizada (plata por equipos y en dúo), que firmaron autógrafos y se hicieron fotos con los aficionados.