El niño de seis años Roberto Álvarez Carretero, herido en el accidente del avión de Spanair, fue dado de alta este lunes a las 4 de la tarde por los médicos del hospital madrileño Ramón y Cajal, donde ingresó con un traumatismo craneoencefálico y heridas en la cara y en las extremidades.
Es el primero de los 18 supervivientes de la tragedia del aeropuerto de Barajas a quien se da de alta. De los otros 17, según el último parte médico emitido por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, hay dos heridos muy graves, seis graves (tres estables y dos que evolucionan favorablemente), ocho con evolución favorable y uno con pronóstico leve.
Los dos primeros están ingresados en el servicio de cuidados intensivos del Ramón y Cajal. Uno es P.H.G.H., un hombre de 57 años con varias fracturas en las extremidades y en la cara. Operado el sábado por la tarde, está sedado y necesita respiración asistida. La otra es G.M.R., una mujer de 44 años con varias heridas y un traumatismo craneoencefálico severo, que está sedada e intubada, aunque en las últimas horas ha experimentado una ligera mejoría neurológica.
El pasado miércoles 20 de agosto, un avión de la compañía Spanair con destino a Las Palmas de Gran Canaria se estrelló nada más levantar el vuelo en una pista de despegue del aeropuerto de Madrid, incendiándose posteriormente. Murieron 154 de sus 172 ocupantes.