España se adjudicó la medalla de bronce en balonmano al ganar a Croacia por 35-29, este domingo en el partido por el tercer puesto de los Juegos de Pekín. Los españoles logran otro bronce olímpico, tras los de 1996 y 2000. Francia se proclamó campeona al derrotar a Islandia por 28-23.
El equipo que entrena Juan Carlos Pastor remontó ante los croatas, después de llegar al descanso con un marcador de 12-14 abajo, para terminar imponiéndose en un emocionante final en el Palacio Nacional de los Deportes de Pekín. Con el sexto gol de Juan García y un sólido esfuerzo en defensa, España logró terminar en el podio superando a un equipo en teoría favorito.
"Nos habría gustado estar en la final, pero, para nosotros, ahora el bronce es como un oro", decía Iker Romero tras la victoria. Croacia, tras fracasar en su intento de defender el título olímpico que conquistó hace cuatro años en Atenas, empezó adelantándose pronto por 3-1.
España se reagrupó y desplegó un juego más organizado pero Croacia se fue al vestuario con dos goles de margen. A la vuelta, los españoles volvieron con todo desde los primeros minutos y lograron contener los ataques croatas con una gran labor defensiva. Un gol de Demetrio Lozano les puso 25-22 por delante en el marcador en el minuto 47 y Carlos Prieto añadió otro dos minutos después.
El entrenador croata, Lino Carvar, pidió tiempo pero sus jugadores ya no encontraban el camino hacia la portería de los españoles, que en los diez últimos minutos lograron distanciarse hasta siete goles gracias a las paradas de José Hombrados y a sus rápidos contraataques.
"Cada partido es diferente pero, por el tercer o el cuarto puesto, el equipo que va con más ganas es el que gana. Nosotros estábamos más frescos y aprovechamos nuestra oportunidad", decía el lateral izquierdo David Davies. Croacia intentó por todos los medios dar alcance a su rival pero España mantuvo su racha goleadora hasta sentenciar definitivamente la medalla.
"No hay palabras para describirlo. Es la mejor sensación del mundo. Fuera de la cancha somos grandes amigos y jugamos bien juntos. Este bronce es increíble", decía el portero David Barrufet, que se despedía así de la selección. "Son momentos que no olvidaré nunca y uno de los mejores momentos de mi vida".
Tras su enorme desilusión en Atenas, donde perdieron en cuartos de final por penales ante Alemania, y la decepción del Mundial-2007, donde se inclinaron en cuartos de nuevo ante Alemania, anfitriona, entre polémicas arbitales, los españoles se resarcieron este domingo con el bronce en Pekín.
FICHA TÉCNICA
España 35 (12-23)
Croacia 29 (14-15)
ESPAÑA: García (7 y 1 penalti), Prieto (7), Entrerríos (5), Romero (5), Belaustegui (4), Tomás (3), Rocas (1 y 1 pen.), Garabaya (1), Lozano (1), Davis (1).
CROACIA: Duvnjak (7 y 5 pen.), Horvat (4), Sprem (4), Metlicic (4), Balic (2), Lackovic (2), Vori (2), Dzomba (1 y 1 pen.), Vukovic (1), Valcic (2).