La selección española masculina perdió este sábado contra Alemania (1-0) la final de hockey sobre hierba de los Juegos Olímpicos de Pekín, quedándose con la medalla de plata, como en Moscú 1980 y Atlanta 1996. Los alemanes lograron una medalla de oro que ya ganaron en Barcelona-92.
El único gol lo marcó Christopher Zeller, el mejor jugador del partido, a los 16 minutos, con un soberbio remate a media altura de córner corto. Australia, campeón olímpico en Atenas-2004, se adjudicó la medalla de bronce, al vencer a Holanda por 6-2, en el partido preliminar en el Estadio Olímpico de Hockey de la capital china, ante unos 10.000 aficionados.
Los españoles, dos veces subcampeones olímpicos, buscaban su primer oro frente al único equipo que los había vencido en la primera ronda (1-0). Pero los ataques más profundos los había producido Alemania, campeón mundial en 2002, y la supremacía derivó en dos penaltis-córner, el segundo de ellos clavado en un ángulo alto del arco por Zeller.
Al batir al sólido portero Francisco Cortés, Zeller le ponía así la frutilla del postre a una labor estupenda como figura de su escuadra y de la cancha. Cortés hizo gala de su sentido de la ubicación y talento para bloquear en la segunda etapa cuando salvó a su valla de un revés a quemarropa de Matthias Witthaus, que acumulaba tres goles en el campeonato.
Con inteligencia y un manejo magistral del stick, el mediocampista ofensivo llevaba zozobra a la defensa ibérica, aunque la trinchera en defensa que formaban Ramón Alegre, Xavier Ribas, Rodrigo Garza y Sergi Enrique era eficiente y no dejaba huecos fácilmente. El dominio de los germanos había rendido frutos y a España no le quedaba otra alternativa que adelantar sus líneas, aunque su esquema táctico básico fuese un 4-3-3.
La función ofensiva española quedaba al libre albedrío de Santiago Freixa, Pol Amat y Eduard Tubau, una tripleta de lo mejor que se había visto en el hermoso estadio de la capital china en todo el certamen. Pero Amat no estaba inspirado, Freixa remataba sin puntería y Tubau tenía que luchar contra férreas marcaciones alternadas de Timo Wess, Phillip Zeller, Maximilian Mueller y Sebastián Biederlack.
Pero España encontró súbitamente una grieta, tras forzar dos corners cortos sin suerte, cuando Alegre armó una brillante jugada de campo y remató con tremenda potencia, pero el grito de gol lo ahogó el guardameta Max Weinhold, con una acrobática atajada.
El entrenador de Alemania, Markus Weise, quien había conducido a la medalla de oro a la selección femenina de su país en Atenas-2004, introdujo sin pausar variantes y entre ellas mandó a la cancha Jan-Marco Montag y a Florian Keller, para meter algún contragolpe mortífero.
Otro entrenador que ganó medalla de oro, con la selección masculina de Holanda en Sydney-2000, también trató de mover piezas que le cambiaran la dinámica, a la escuadra, como con la entrada de Albert Sala, pero resultaba en vano.