"Biden ha denunciado el escaso juicio político de Obama en política exterior y ha criticado personalmente lo que los estadounidenses están empezando a constatar: que Barack Obama no está listo para ser presidente", añadió.
De su lado, la ex aspirante a la nominación del Partido Demócrata Hillary Clinton apoyó rápidamente la designación de Biden, un católico de estilo sobrio y directo, con sólidas raíces obreras en contraposición con Obama, cuyo perfil universitario es considerado un tanto elitista.
"El senador Biden será un vicepresidente dinámico y resuelto que ayudará al senador Obama tanto a ganar la presidencia como a gobernar este gran país", declaró Hillary Clinton.
Pero el veterano congresista también es conocido por no tener pelos en la lengua.
Durante su fallida campaña por las primarias demócratas, dijo de Obama: "Ustedes tienen al primer candidato afroamericano que representa al ciudadano medio, sabe hablar, es brillante y limpio, y es un tipo apuesto".
Biden se disculpó después, y Obama dijo no sentirse ofendido.
Pero el senador por Delaware volvió a atacar a su entonces rival con un comentario retomado numerosas veces en los ataques republicanos. Obama "puede estar listo, pero ahora mismo no creo que lo esté. La presidencia no es algo que pueda aprenderse sobre la marcha", dijo Biden durante un debate sobre los aspirantes demócratas a la presidencia.