"Estamos esperando reunir toda la información que envían los condados para poder dar cifras de afectados y evacuados", dijo a la AFP un portavoz de la gobernación.
Las lluvias y vientos de tormenta tropical continuarán cayendo sobre la región al menos hasta el sábado, informó el Centro Nacional de Huracanes estadounidense (NHC).
Más de 1.500 personas fueron evacuadas hasta el jueves hacia 61 refugios abiertos en todo el estado, donde el ciclón también desató tornados que se desplazaron por siete condados del sur dejando gran cantidad de viviendas derruidas o dañadas.
Unas 100.000 personas quedaron sin electricidad en la península en los últimos días por el paso del fenómeno, que no llegó a convertirse en huracán.
En los alrededores de la ciudad de Fort Pierce y de Port St. Lucie, el desborde de ríos y canales forzó a los residentes a usar botes y lanchas en sus intentos de salvar sus pertenencias, y a subirse a lo alto de casas y árboles, según imágenes difundidas en la televisión.
Rescatistas locales y federales trabajan denodadamente para dar asistencia y evacuar a miles de personas que tienen sus viviendas bajo el agua, y con el riesgo de ser invadida por peligrosos animales que habitan la región.
Con la crecida de las aguas aumentó el riesgo de que las inundaciones lleven víboras y arañas de gran tamaño que pululan en la tupida vegetación de Florida.
Además, los canales de la zona están repletos de caimanes, por lo que los desbordes se vuelven todavía más peligrosos.
La policía y los rescatistas debieron atender llamados de pobladores temerosos de los caimanes, serpientes y otros animales que por las inundaciones salen de su hábitat natural y se acercan a las casas.
A pedido del gobernador Crist, Bush declaró el jueves la emergencia federal, comprometiendo así fondos y la intervención de agencias nacionales de emergencia en la grave situación.
Fay atraviesa desde el martes la península de Florida en zig-zag, luego de pasar el fin de semana por el Caribe donde dejó un trágico saldo de al menos 40 muertos, la mayor parte de ellos en Haití.