Francia disputará el domingo la final del torneo masculino de balonmano contra un invitado sorpresa, Islandia, que dejó sin opciones de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008 este viernes a España, que ahora tendrá que luchar por el bronce.
Los islandeses se impusieron a los españoles por 36 a 30 en semifinales, después de que Francia se clasificara al derrotar a Croacia por 25 a 23.
Los franceses, bicampeones del mundo (1995, 2001), confirmaron ante los vigentes campeones olímpicos croatas la victoria que habían logrado en la primera fase del torneo (23-19) y caminan con paso firme hacia el título, con permiso de Islandia.
Ganen o pierdan, los galos pueden irse satisfechos porque en ningún deporte colectivo los suyos se han acercado tanto al oro desde los equipos de baloncesto de Londres-1948 y de Sidney-2000, que no lograron el título. Su mejor resultado en Juegos Olímpicos fue el bronce en Barcelona-1992.
Será una final inédita, en la que ninguno de los dos rivales logró jamás el oro o la plata.
Para España, en cambio, el sueño dorado se vino al traste ante unos islandeses que nunca habían pasado de semifinales (1992) y que ahora buscarán su tercer bronce en los Juegos Olímpicos tras los de 1996 y 2000 ante Croacia, campeón en Atenas-2004.
"Hemos hecho un partido bastante malo desde el principio, hemos estado siempre a remolque luchando contra ellos y contra nosotros mismos, nuestros propios errores. Ellos corren muy bien y cada vez que perdíamos el balón nos anotaban", explicó el español Alberto Entrerríos.
Con siete tantos cada uno, Gudjon Valur Sigurdsson y Logi Geirsson fueron los máximos anotadores de Islandia, que salió en tromba al ataque desde el minuto uno para colocar rápidamente un 5-0. Albert Rocas fue el hombre destacado en España, con siete goles.
"Creo que ellos jugaron mejor todo el partido, aunque iban con dos o tres goles (de ventaja) pero al final nosotros no hemos respondido nada", decía un decepcionado Rocas a AFP. "Así no se puede ganar un partido, 36 goles en contra es difícil", reconocía.
Ahora los hombres que entrena Juan Carlos Pastor quieren dejar atrás esta derrota y pensar en el difícil encuentro que les espera. "Es una medalla y hay que intentarlo, pero no va a ser fácil", advertía el técnico español.