Pero para algunos el trabajo sigue siendo "un poco angustioso", en palabras de Carlos Macías, 46 años, trabajador social movilizado desde la provincia de de Extremadura y asistente psicosocial de Cruz Roja.
Su labor es "intentar redimensionar la situación, ayudarles a afrontarla" a pesar de que las familias llegan cargadas de "incertidumbre por no saber qué es lo que se van a encontrar", para puedan "ir asumiendo" la pérdida.
Los 50 cuerpos identificados comenzaban a salir en féretros a primera hora de la tarde del IFEMA hacia el tanatorio de la Almudena, en Madrid, tras la visita de los Reyes de España y otras autoridades al recinto ferial, donde hace cuatro años también se vivió el duro proceso de identificación de las 191 víctimas del 11-M, que causó casi 2.000 heridos.
Mientras, decenas de familiares y amigos esperan impacientes que se confirme la identidad de su ser querido para despedirlo en los próximos días.