JR huye de las entrevistas, se esconde detrás de las únicas "estrellas" de sus exposiciones, que son las personas que aparecenen las fotos o las que cedieron sus viviendas.
"Si comienzo a aparecer, el centro de atracción cesará de ser mi obra", dijo rápidamente el fotógrafo francés al diario Folha de Sao Paulo el pasado fin de semana.
JR y su equipo tuvieron que adaptarse a las calles escarpadas, las viviendas precarias, los cables de electricidad enredados y en una oportunidad hasta los tiroteos entre policías y traficantes de drogas.
Fueron precisamente los reportajes sobre la muerte de tres jóvenes en Morro de Providencia, el 16 de junio, lo que convenció a JR de incluir a la favela en su itinerario.
El fotógrafo ya había realizado 'Retrato de una generación', en la periferia de París en 2006, y 'Face 2 Face' en Medio Oriente. Como parte de su proyecto actual, 'Women', ya había 'vestido' viviendas destruidas en África con retratos de mujeres violentadas.
Fatima Barbosa, de 48 años, es el rostro que aparece en una foto colocada sobre una escalera de la favela. Es también la madre de uno de los tres jóvenes que 11 militares entregaron a traficantes de drogas de una comunidad contraria y luego fueron ejecutados.
Con los ojos llenos de lágrimas contó que ella nunca había "pensado en atravesar una prueba como ésta, pero voy a continuar luchando para que se haga justicia".
La exposición, dijo Barbosa a AFP, "nos ha dado visibilidad porque las autoridades no dicen todo. Me han visto en la televisión y ello me ha hecho bien", comentó.
En la visión de Barbosa, "JR le ha dado una nueva identidad a la favela y mejoró la autoestima de sus habitantes abandonados por las autoridades".