El escalador (1,73 m y 60 kg) abandonó la ONCE en 2002, para fichar por su actual equipo, el CSC, con el que logró mejores puestos, incluso siguiendo al servicio de otros ciclistas, como el italiano Ivan Basso. De esta manera logró un tercer y un cuarto puesto en el Tour (2006 y 2007) y dos segundos puestos en la Vuelta (2005 y 2007).
Sastre, aficionado al fútbol, tuvo la oportunidad de seguir en el Alpe d'Huez el ejemplo de futbolistas como Zinedine Zidane, que besó su camiseta tras un gran éxito -Mundial de Francia 1998-. Con ese gesto, el ciclista español quería agradecer el trabajo en la etapa de sus compañeros del CSC. La tarea de su formación fue clave para permitirle imponerse en la subida al Alpe-d'Huez, controlando al resto de favoritos.
Dicen de Sastre que su reinado en el Tour es de transición, pero a este humilde rey de la ronda gala siempre se le recordará por su paseo en la última etapa en París, y por su gran actuación en el Alpe-d'Huez, donde consiguió su corona.