El otro tema que ahora amenaza con echar todo por tierra es el de la guerra del banano.
El sábado, dos de las tres partes en conflicto llegaron a un acuerdo que prevé rebajar los derechos de aduana del banano latinoamericano en Europa de 176 a 114 euros por tonelada, en un plazo escalonado hasta 2016.
Pero los ACP, cuyos bananos están exonerados de aranceles en Europa, consideran inaceptable ese acuerdo e hicieron una contrapropuesta, pidiendo mayores plazos para adaptar su producción a la competencia.
Para mostrar su determinación, amenazaron con convertirse en los sepultureros de la Ronda de Doha, lanzada a fines de 2001.
"Bloquearemos la negociación si nuestra última contrapropuesta no es aceptada", dijo a la AFP el ministro camerunés de Comercio, Luc Magloire Mbarga Atangana, portavoz de los ACP en el asunto del banano.
Esos litigios relegaron a un segundo plano la oposición de Argentina al paquete de Lamy, por considerar que expone a sectores industriales sin compensaciones en el área agrícola. Según un diplomático argentino, nada ha cambiado hasta ahora, aunque las conversaciones prosiguen.