Miles de palestinos habían desfilado anteriormente por las calles de Gaza, camino a los entierros, disparando al aire y pidiendo venganza.
El gobierno de Hamas, por su parte, celebró una reunión de emergencia.
Hamas se hizo con el poder en la franja de Gaza en junio de 2007 tras una semana de intensos enfrentamientos con Fatah, que ahora sólo controla Cisjordania.
La mayor parte de los miembros de los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina huyeron de la franja de Gaza para refugiarse en Cisjordania.
En una declaración dada a conocer por la oficina de Abas, Fatah negó cualquier participación en la "misteriosa explosión" y acusó a elementos del propio brazo armado de Hamas de colocar los explosivos como parte de un conflicto entre diferentes facciones del movimiento islamista.
Abas denunció las detenciones y los registros efectuados por Hamas considerando que demuestran que el movimiento islamista "no quiere el diálogo" y perpetúa así la separación entre Gaza y Cisjordania, según un portavoz. "Hacemos todo lo posible por mantener la unidad palestina", afirmó el presidente de la Autoridad Palestina.