Por su lado, Sarkozy que destacó haber tenido con el candidato demócrata una "conversación apasionante", afirmó tener "gran impaciencia por que la democracia estadounidense elija al próximo presidente y que se tomen muchas iniciativas en común entre Europa y Estados Unidos". "Sobre el cambio climático, la reforma de las instituciones mundiales, la paz en el mundo, la globalización del capitalismo financiero, tenemos muchas cosas que hacer juntos", agregó Sarkozy.
El mandatario francés puso especial énfasis en la participación de su país en Afganistán declarando que "en Afghanistan, no tenemos el derecho de perder". "No tenemos el derecho de dejar que vuelvan los talibanes", "es una decisión estratégica, en nombre de valores y de los derechos humanos", aseguró Sarkozy. "Estamos junto a nuestros aliados" enfatizó.
Refiriéndose a lo breve de su estadía en París, sobre lo que fue interrogado por una periodista, Obama aludió a imperativos de programa y explicó que no podía permitirse estar alejado demasiado tiempo del contexto de la campaña presidencial.
También explicó que el discurso que pronunció el jueves en Berlín ante unas 200.000 personas estaba dirigido a un público europeo, esperando que "mis amigos en Francia hayan escuchado lo que dije sobre el fortalecimiento de la relación entre Estados Unidos y Europa".
Después de su escala en París, Obama es esperado por la noche en Londres, última etapa de una gira que lo llevó también a Afganistán, Kuwait, Irak, Jordania e Israel.
Obama y Sarkozy ya se habían reunido en 20006 en Washington, antes de la elección de éste último. Sarkozy recordó este viernes este hecho, destacando que desde entonces "uno ha sido elegido presidente" y recomendando al candidato demócrata: "ya sabe lo que tiene que hacer".
Barack Obama precisó en tono festivo que Sarkozy se había reunido con dos senadores: él mismo y su rival republicano, John McCain.