De los 207.400 nuevos parados registrados entre el primer y el segundo trimestre, 87.100 pertenecen al sector de la construcción, el más afectado por la crisis económica, según los datos del INE.
Esta crisis afecta esencialmente a los trabajadores inmigrantes poco cualificados. Más de 75.000 extranjeros han perdido su empleo en los tres últimos meses, frente a 132.000 españoles.
La tasa de paro entre la población extranjera se sitúa en el 16,46% (1,82%), mientras que la de los desempleados españoles es del 9,34% (0,62%).
La población activa extranjera en España es de 3,52 millones de personas, de una población activa total de 22,8 millones.
El número de nuevos empleos creció en 22.900 personas, hasta los 20,425 millones, pero este incremento "no permitió absorber al alza sensible de la población activa", analizó el ministerio de Economía en un comunicado.
Tras años de fuerte crecimiento económico, impulsado especialmente por el sector de la construcción, y de descenso del paro, España está atravesando una crisis, con un crecimiento en retroceso y el alza del desempleo, agravada por la crisis financiera internacional, el incremento de los precios del petróleo y de ciertas materias primas y alimentos.