La guardia civil española descubrió el jueves un segundo zulo (escondite), donde había unos 120 kg de explosivos, que podría estar relacionado con los presuntos miembros del comando Vizcaya de ETA arrestados el martes, según la prensa española.
Los explosivos fueron hallados cerca de la ciudad de Santo Domingo de la Calzada, en la provincia de la Rioja (norte), a unos 10 km de un primer zulo descubierto el miércoles por la tarde cerca de la localidad de Escaray.
Varios detonadores y matrículas de coche francesas y portuguesas fueron encontradas junto a los explosivos.
El ministerio del interior no pudo confirmar por el momento la información proporcionada por Radio Nacional de España (RNE).
En el primer zulo, hallado en la cercana estación de esquí de Valdezcaray, en la provincia de La Rioja, que limita con la región vasca, los investigadores habían encontrado un fusil automático, herramientas para robar automóviles y una caja de tranquilizantes.
Un total de diez presuntos etarras han sido arrestados desde la noche del lunes al martes, en una redada que, según las autoridades, ha permitido desmantelar el comando Vizcaya, considerado como el más activo de la organización armada independentista vasca ETA.
Nueve de ellos fueron detenidos en las primeras horas de la operación en el País Vasco (norte), Galicia (noroeste) y Andalucía (sur) y un décimo el jueves en la localidad vasca de Getxo, declaró a la AFP una fuente antiterrorista.
Entre los detenidos está el jefe del comando Vizcaya, Arkaitz Goikoetxea.
Según una fuente judicial, ETA preparaba un atentado contra el célebre juez antiterrorista español, el vasco Fernando Grande-Marlaska.
Los dirigentes de ETA habían ordenado a Goikoetxea controlar los movimientos del juez, miembro del Tribunal Nacional Español, en preparación de un ataque contra él, indicó el jueves a la AFP una fuente judicial.
Grande-Marlaska, que ha ordenado la detención de varios sospechosos de ser miembros de ETA, tiene una casa en Ezcaray, cerca de donde fueron hallados los dos depósitos de explosivos y armas.
"Todo esto es parte del trabajo", declaró el juez a la agencia de noticias Vasco Press, añadiendo que le habría sorprendido no estar en alguna lista.
Además, el comando estaba planeando hacer estallar, antes de fines de mes, un gran coche bomba en Getxo, según la radio de noticias Cadena Ser, que citó a fuentes cercanas a la investigación.
Durante el interrogatorio policial, Goikoetxea dijo que los tranquilizantes el comando los iba a utilizar para secuestrar a un político vasco miembro del Partido Socialista Obrero Español, del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, informó la agencia Europa Press.
En 1997, ETA secuestró y asesinó de un disparo en la cabeza a un concejal municipal del Partido Popular (derecha), Miguel Ángel Blanco, 29 años, lo que provocó las mayores manifestaciones de protesta con el grupo separatista vasco, en las que participaron millones de españoles.
ETA es ya responsable de la muerte de 823 personas en los 40 años que dura su lucha, hecha de bombas, disparos, incendios y amedrentamientos, por crear una patria vasca en el norte de España y el suroeste de Francia.