La ley también contiene medidas más severas para luchar contra la criminalidad, atendiendo a la promesa de garantizar una mayor seguridad formulada por la derecha, que explotó los delitos cometidos por los extranjeros durante su campaña electoral.
El texto incluye además una disposición para suspender durante un máximo de 18 meses los juicios por infracciones pasibles de menos de tres años de cárcel y cometidas hasta el 2 de mayo de 2006.
Esta enmienda, que durante su primera redacción desató una gran polémica entre los magistrados ya que suspendía decenas de miles de procesos, fue finalmente edulcorada.
El texto inicial preveía aplazar un año todos los juicios sobre hechos pasibles de menos de 10 años de cárcel cometidos hasta el 30 de junio de 2002, incluido un juicio en curso en Milán por corrupción contra Berlusconi y su ex abogado británico David Mills.
Pero inmediatamente después del voto de los diputados a favor de una ley que garantiza la inmunidad judicial a Berlusconi, el gobierno accedió a modificarla.
La ley sobre inmunidad penal de los cuatro máximos responsables del Estado italiano, incluido el jefe de gobierno, durante la duración de sus mandatos, fue votada definitivamente el martes por los senadores. El texto permite la suspensión del juicio de Milán contra Berlusconi.