El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó este martes la "receta" del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, "de hacer una reducción drástica del gasto público", aunque afirmó que aplicará una "fuerte política de austeridad y de solidaridad".
"Ya sabemos contra quién chocan algunos planes de choque, siempre contra los trabajadores", manifestó en un acto en Madrid con motivo de los cien días de su Gobierno, este martes, víspera de la reunión con Rajoy en el Palacio de La Moncloa, recordando los "decretazos" aplicados por el PP cuando gobernaba.
La política "de austeridad y de solidaridad" la aplicará con los sectores que más lo necesiten como desempleados, trabajadores con el salario mínimo o en paro y familias con problemas para afrontar sus hipotecas.
Las medidas adoptadas hasta el momento supondrán "movilizar" 60.000 millones de euros entre 2008 y 2010, dijo Zapatero, cuya "máxima prioridad" en esta legislatura es volver a "crecer con fuerza" para recuperar la capacidad de crear empleo de la anterior legislatura. Para ello, escuchará todas las propuestas de los partidos políticos, siempre y cuando tengan como límite las políticas sociales.
El presidente del Gobierno confió en que su reunión con Rajoy dé "un fruto positivo", sobre todo para renovar las instituciones (el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional) y para que la lucha contra el terrorismo "sea en esta etapa como debió ser siempre, desde la unidad de los partidos y de los demócratas".
También se refirió al plan de consulta de referéndum de autonomía en el País Vasco, señalando que el Gobierno ha "frenado con tranquilidad y democráticamente ese proyecto, o esa propaganda partidista" del lehendakari, Juan José Ibarretxe.