El ministro reveló que Goikoetxea, de 28 años, "estaría implicado de una u otra forma en algunos de los más importantes atentados atribuidos al comando Vizcaya" como el ataque con coche-bomba contra la casa-cuartel de la Guardia Civil en Durango (Vizcaya), el primer atentado de ETA tras el fin de su tregua, el 5 de junio de 2007. También podría haber estado implicado en un ataque contra una comisaría de la Ertzaintza en Zarautz (Guipúzcoa) o en el atentado con coche bomba contra la casa-cuartel de la localidad alavesa de Legutiano, donde murió un guardia civil en mayo pasado.
Sin embargo, "no tenemos ninguna prueba que vincule a ninguno de los detenidos hoy con el asesinato de (el ex concejal socialista) Isaías Carrasco", asesinado a tiros en Mondragón (Guipúzcoa), el 7 de marzo pasado, ni con las cuatro bombas de escasa potencia que estallaron el domingo en playas de Cantabria, afirmó Rubalcaba. El ministro no descartó, sin embargo, que esas pruebas "puedan aparecer mañana".
El operativo, considerado uno de los golpes más duros a ETA, que desde enero de 2007 ha sufrido la detención de 306 activistas y miembros de su entorno, según Rubalcaba, ha sido acogido con satisfacción en España. "La operación de hoy ha sido un éxito indiscutible, por lo que reiteramos nuestra felicitación y apoyo al Gobierno", afirmó el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy.
El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en Vizcaya, Andonio Ortuzar, consideró en una entrevista radiofónica "una satisfacción" que sean detenidas personas que "han estado cometiendo atentados y acciones terroristas, trayendo mucho sufrimiento" al País Vasco.
Responsable de la muerte de 823 personas en 40 años de violencia por la independencia de un gran País Vasco, ETA rompió en junio de 2007 un "alto el fuego permanente" decretado en marzo de 2006, poniendo fin a un intento de diálogo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
ETA, considerada una organización terrorista por la Unión Europea, ha perpetrado desde junio de 2007 varios atentados, matando a tres guardias civiles y un ex concejal socialista en el País Vasco, mientras la policía ha multiplicado sus operaciones contra ETA y su entorno político.