La prohibición de circulación de los coches es parte de un mayor esfuerzo para liberar el tráfico y limpiar el aire de Pekín, una de las ciudades más contaminadas y generalmente envuelta en un manto de humo industrial, antes de los Juegos Olímpicos, del 8 al 24 de agosto. Para asegurarse de que los atascos no afecten a los Juegos, se señalizarán rutas de tráfico 'olímpicas' para atletas y funcionarios durante 286 km de calles claves.
Pero la polución parece ser más difícil de combatir. Los cielos sobre la ciudad de más de 17 millones de habitantes aún permanecían brumosos este lunes, pese a que el espeso humo que ha cubierto la ciudad en los meses recientes se dispersó unos días antes de que entrara en vigor la prohibición de circulación de los automóviles.
Las emisiones de los 3,3 millones de coches de la ciudad -un número que aumenta en 1.200 coches por día- sigue siendo la principal causa de la contaminación de Pekín.
El jefe del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, advirtió el año pasado de que la pobre calidad del aire durante los Juegos podría traer consigo la suspensión de algunos eventos, particularmente carreras de resistencia como la maratón.
Pekín ya ha gastado unos 20.000 millones de dólares en limpieza ambiental en los 10 últimos años, pero persiste la preocupación sobre la pobre calidad del aire. Los expertos citados en la prensa estatal dijeron que esperan reducir las emisiones de vehículos en más de un 60%, eliminando 118.000 toneladas de contaminantes durante la prohibición de circulación de dos meses.