El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, y el principal líder opositor, Morgan Tsvangirai, firmaron este lunes en Harare un protocolo de acuerdo que abre la vía para negociar una salida a la crisis política en el país, constató un periodista de la AFP.
Ambos rivales, que no se encontraban en público desde que Tsvangirai fundó el Movimiento por el Cambio Democrático (MDC, oposición), en 1999, firmaron el documento en presencia del presidente sudafricano, Thabo Mbeki, encargado por sus pares del África Austral de mediar en Zimbabue. "Este protocolo de acuerdo compromete a las partes a un intenso programa de trabajo para finalizar las negociaciones lo antes posible", declaró Mbeki, sentado entre Mugabe y Tsvangirai.
El protocolo fija un marco para la apertura de las negociaciones (proceso, orden del día, actores y calendario) y establece que las conversaciones entre el partido en el poder y la oposición zimbabuenses para salir del bloqueo político deben culminar en un plazo de dos semanas, según una copia del documento a la que tuvo acceso la AFP. "Se prevé que el diálogo finalice en un periodo de dos semanas desde la fecha de suscripción" del protocolo de acuerdo, indica el documento.
Las discusiones buscarán enmendar la Constitución de "diversas formas", con miras a establecer un "nuevo orden político", declaró Robert Mugabe, 84 años, reelegido en dudosas condiciones, según la comunidad internacional, el 27 de junio.
Tsvangirai, que calificó el acuerdo de "primer paso adelante", saludó "una oportunidad histórica". "Estamos decididos a asegurarnos de que este proceso de negociaciones alcance el éxito", añadió el líder de la oposición,
Tras la firma, los dos rivales se estrecharon la mano, según constató la AFP.
Está en juego lograr desbloquear la situación política en Zimbabue, paralizada desde la segunda vuelta de las presidenciales del 27 de junio, donde el único candidato, Mugabe, fue reelegido en un clima de violencia e intimidación, y cuya reelección fue rechazada por la oposición.
Hace diez días tuvieron lugar contactos preliminares en Pretoria, entre representantes del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC, oposición) y la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (Zanu-PF, en el poder).
Zimbabue atraviesa una crisis sin precedentes desde que el régimen fue derrotado en las elecciones legislativas del 29 de marzo. Debido a la oleada de violencia, el jefe del MDC, Morgan Tsvangirai, se retiró de la carrera por la presidencia, aunque había encabezado los resultados de la primera ronda, celebrada simultáneamente a las legislativas. El régimen mantuvo la segunda vuelta electoral para el 27 de junio, saliendo vencedor el único candidato, Robert Mugabe, en el poder desde 1980.
La oposición y Occidente rechazaron reconocer su reelección y Estados Unidos presentó un proyecto de resolución ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para sancionar a Zimbabue.
La crisis política viene acompañada además de un derrumbe económico: la pobreza corroe Zimbabue, citado en los años 80 como ejemplo de estabilidad, con una inflación, según cifras oficiales, de 2,2 millones por ciento al año.