Corbacho había señalado entonces que "tampoco quiero crear falsas expectativas, esto hay que entenderlo como una medida más, no como la medida para resolver la situación de los inmigrantes desempleados", además de dejar claro que se trata de un recurso totalmente voluntario.
El número de inmigrantes que vive en España se ha visto bruscamente incrementado en los últimos diez años, pasando de 500.000 en 1996 a unos 5,22
millones de personas, del total de 45 millones de habitantes en la actualidad.
España ha registrado un fuerte crecimiento económico en la última década, atrayendo a los extranjeros, pero ha sufrido una brusca desaceleración en los últimos seis meses.
La crisis económica se ha traducido en un aumento del desempleo, mayoritariamente en la construcción, que afecta especialmente al colectivo de trabajadores inmigrantes, cuya tasa de paro se situó en el 14,65% en el primer trimestre de 2008 frente al 8,73% de los españoles, según cifras del Instituto Nacional de Estadística.
La iniciativa se une a las de algunos de los países emisores, como Ecuador, que tiene previsto poner en marcha a partir de este año un plan de retorno para incentivar la vuelta de sus ciudadanos al país andino.