"Mientras que Mandela unía, (el actual presidente Thabo) Mbeki ha dividido. Su voluntad de perdón y de reconciliación con sus antiguos perseguidores por el interés de Suráfrica contrasta con la política de acaparamiento del poder que domina en el partido gobernante", escribía el semanario Mail and Guardian.
Mbeki, que asistirá a la fiesta del sábado en Qunu, homenajeó en Mandela "la encarnación de lo que los seres humanes deberían ser para sí mismos y los demás".
El ex capitán de la selección sudafricana de rugby François Pienaar, cuya celebración junto a Mandela tras la victoria en el Mundial de rugby en 1995 ejemplificó el espíritu de reconciliación con la población blanca, le agradeció "la inspiración que le dio a la nación".
F.W. de Klerk, último presidente del régimen del apartheid en Sudáfrica, decribió a Mandela como una de las mayores figuras del siglo XX.
"Tras su investidura, Nelson Mandela empleó su encanto personal para promover la reconciliación y modelar las distintas comunidades dentro de una nación multicultural. Creo que eso se considerará como su gran legado", dijo.
En Qunu, los lugareños se dijeron honorados por la presencia de Mandela, pese a no haber sido invitados a la fiesta del sábado.
"He oído que no estamos invitados, pero voy a ponerme mi mejor traje y me quedaré junto a la puerta, para verlo aunque sea un momento", dijo Thandile Geledwa, de 60 años.
Las celebraciones del cumpleaños de Mandela comenzaron hace varias semanas. El 27 de junio se organizó un macroconcierto en Londres, en Hyde Park, para recabar fondos destinados a su organización de lucha contra el sida. También se han lanzado ediciones limitadas de monedas y sellos con su imagen para recaudar dinero y alimentar su fundación caritativa.