El británico Mark Cavendish (del equipo Columbia) sumó su cuarta victoria en este Tour de Francia tras adjudicarse al sprint la decimotercera etapa este viernes entre Narbonne y Nîmes, tras la cual el australiano Cadel Evans conservó el maillot amarillo de líder.
En esta etapa de transición de 182,5 kilómetros disputada en un día caluroso, Cavendish, que está un peldaño por encima del resto de corredores, batió con claridad al australiano Robbie McEwen y al francés Romain Feillu.
"Ha sido sin duda mi victoria más difícil", decía el ciclista de 23 años de la isla de Man, que ya se había impuesto en Châteauroux (5a. etapa), Toulouse (8a. etapa) y Narbonne (12a. etapa).
"Me habían dicho que no había mucho viento. Pero no era cierto. He tenido la impresión de salir demasiado pronto", agregó Cavendish, dueño de una potencia que causa estragos en el pelotón.
Desde la salida de Brest del Tour de Francia, el segundo que corre, Cavendish no conoce la derrota en un sprint masivo en llano.
Con esta cuarta victoria en una misma edición, se coloca a la altura de los italianos Mario Cipollini (1999) y Alessandro Petacchi (2003), que también ganaron cuatro sprints masivos, aunque queda aún lejos de los ocho triunfos del francés Charles Pélissier (1930) y los belgas Eddy Merckx (1970, 1974) y Freddy Maertens (1976).
El alemán Heinrich Haussler fue cuarto en la etapa de este viernes, por delante del español Óscar Freire, que sigue liderando la clasificación por puntos de la ronda gala.
La etapa comenzó con una escapada en el primer kilómetro liderada por el ex campeón de Francia Florent Brard y por el holandés Niki Terpstra, que pronto se hicieron con casi diez minutos de ventaja (km 21).
Pero la distancia se fue reduciendo aunque Terpstra, que a sus 24 años ya se destacó esta primavera europea por su espíritu ofensivo, insistió a 26 kilómetros de meta para terminar siendo engullido a 10 km del final.
El alemán Sven Krauss sufrió una caída poco antes de la llegada pero logró reanudar la marcha y cruzar la línea de meta con más de un cuarto de hora de retraso. No hubo ningún abandono en un pelotón de tan sólo 158 corredores, un día después de la retirada del Saunier Duval.
El equipo español sigue siendo el gran protagonista por el despido de su jefe de filas, el italiano Riccardo Riccò, imputado tras dar positivo por EPO, y de su lugarteniente, el veterano italiano Leonardo Piepoli (36 años).
El mánager del equipo, el suizo Mauro Gianetti, que fue casi explícitamente cuestionado por el director del Tour, Christian Prudhomme, alegó violaciones del código ético interno.
El sábado, la 14a. etapa parte de Nîmes para recorrer 194,5 km hasta Digne-les-Bains con los 60 primeros kilómetros en llano y un trazado más accidentado hasta la meta.