El ministerio de Economía emitía este viernes tres resoluciones para retrotraer la situación al 11 de marzo, cuando el gobierno intentó imponer tributos flotantes a través de una resolución, lo que desencadenó la rebelión rural.
La decisión del Gobierno implica que la tasa aduanera de las llamadas 'retenciones' o tributos a las ventas externas volverá a ser de 35% fija para la soja, y no a 48%; de 32% para el girasol; 28% para el trigo y 25% para el maíz.
"Esto nos conforma. Ahora hay que dedicarse a carnes, leche, y economías regionales", dijo Hugo Biolcatti, uno de los líderes de la protesta agraria que cumplió 130 días y segundo jefe de la Sociedad Rural, que nuclea a los 10.000 más grandes propietarios de la tierra y productores del agro.
No obstante, Eduardo Buzzi, líder de la Federación Agraria, que agrupa a los agricultores de menor porte, dijo que "el Gobierno hizo la lectura correcta de lo que decidió el Sendo, pero aún falta reducir el impuesto para los pequeños y medianos productores".
Los agricultores de menor tamaño, como los representados en la Federación, habían sido beneficiados por el proyecto del Gobierno con una compensación tributaria que les fijaba una tasa de 30% para la soja, pero ante el voto del Senado también ha quedado anulada.
La presidenta recibió la tarde del viernes en la residencia oficial de Olivos (periferia norte) a unos 150 diputados y senadores oficialistas y aliados, que acompañaron el proyecto, para agradecerles el esfuerzo realizado.
"Encontramos a la Presidenta muy fortalecida. No consideró de ninguna manera que hubiéramos tenido una derrota. Va a seguir trabajando por uno de los ejes de su gobierno, que es la distribución del ingreso", dijo Miguel Pichetto, jefe del bloque oficialista del Senado, que ofició de vocero del encuentro.
La derrota del proyecto gubernamental la madrugada del jueves marcó el peor momento político para la mandataria y su marido, el ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), en los últimos cinco años de poder hegemónico del matrimonio.
Sin embargo, Fernández sostuvo que el Gobierno "procura la mayor equidad en las relaciones económicas y que se mejore la distribución de los ingresos, en orden a la crisis mundial con el aumento de los precios de los alimentos y el petróleo".
Fernández también hizo un llamamiento para discutir en el país cómo garantizar precios accesibles de alimentos para los sectores menos favorecidos.